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Dolores abdominales en niños


Los dolores de panza en los niños desaparecen, casi siempre, espontáneamente con ayuda de un masaje o cualquier otro remedio casero. Se trata de pequeños cólicos producidos por aerofagia, meteorismo, indigestión, acetona, gastroenteritis…

Pero hay ocasiones en que pueden reflejar un problema más serio (apendicitis, hernia estrangulada…), y requieren una actuación urgente. Estos dolores son persistentes e intensos, y suelen ir acompañados de otros síntomas muy evidentes, que los padres deben descartar:

• Dolor muy agudo, que ha comenzado repentinamente.
• Empeoramiento del estado general del niño.
• Síntomas de shock, es decir, frío, sudoración, palidez, mareos.
• Náuseas o vómitos bastante intensos.
• Fuerte dolor cuando se palpa la panza.
• Vientre en tabla (duro).
• Presencia de sangre en el recto.

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En todos estos casos, está contraindicado:
• Administrar medicamentos o analgésicos que puedan mitigar el dolor del niño, pues se pierde una fuente de información fundamental para el diagnóstico.
• Aplicar un laxante o un enema.
• Poner calor o frío: podría empeorar el estado del niño.
• Darle alimentos, pues cabe la posibilidad de que después sea anestesiado.
• Esperar antes de acudir al médico.

En los escolares son muy frecuentes los dolores abdominales repetidos. Están producidos por espasmos de colon, y los pequeños no tienen síntomas cuando se los explora. Ceden con facilidad y casi siempre sin tratamiento. Suelen ser de origen nervioso, y lo único que hay que hacer es tranquilizarlos cuando aparecen.

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Fecha de publicación 2008-10-01 11:46:00.

Actualizado el 10-02-2018 10:22:21
Por Neipol

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