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Me da miedo ir a terapia


La primera sesión con un psicoanalista, siempre es difícil, porque abundan en nosotros un espectro de interrogantes y desconfianza muy amplio, que hasta no estar en el momento y progresar en las sesiones, no se disolverá y no nos distensionaremos.

Es lógico que en la primera consulta nos sintamos incómodos. Si bien es cierto que es difícil borrar una primera impresión, también es cierto que las expectativas que uno tiene no siempre coinciden con la realidad. No hay que tener una imagen de cómo quiero que sea mi psicoterapeuta ni qué quiero escuchar. Si vamos con la idea de que queremos escuchar determinadas cosas, y nos dicen otras, no nos será útil el tratamiento. Siempre hay que tener la mente abierta y depositar toda la confianza en la persona que nos va a ayudar. Hay que tener claro que hay una ansiedad de acercamiento y que el aliado de la confianza es el tiempo.

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A veces nos preguntamos también si esa terapia que estamos comenzando está dando buenos resultados o no. Y es bueno aquí también hacer hincapié en esa ansiedad del principio, de resolver los problemas de un cuanto antes, cosa que no es posible, ya que es con el tiempo que se van solucionando las cosas, hay que entender lo que a uno le pasa también, poder reflexionar antes de actuar, disminuir esa ansiedad y por ende la angustia.

Nunca hay que dejar el tratamiento, no siquiera por unas vacaciones. A veces, queremos tomarnos unas vacaciones y hacemos lo imposible para autconvencernos de que ya estamos bien, y que queremos que nos den el alta. Esto es incorrecto, la terapia no es un lugar para sufrir, si bien recordar exacerba, debe atravesar esos recuerdos.

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Es importante saber además, que si no se logra un vínculo de afecto con el interlocutor, de nada servirá la terapia, ya que esto indicará que no se ha depositado toda la confianza de la cual ya hablamos. Con este afecto, surge un “enamoramiento” por el analista, un afecto muy especial e incomparable con algún afecto de la vida, que es indispensable. El analista se convertirá en nuestro confesor primero, y luego en nuestro guía. Se trata además, de una relación basada en la verdad, de ambas partes.

Fecha de publicación 2008-04-27 15:38:00.

Actualizado el 21-10-2017 14:12:44
Por Neipol
Categoría: angustia, terapia

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