Inicio

Porqué se comienza a fumar?


Muchos padres se hacen esta pregunta cuando descubren que su hijo ha comenzado a fumar. A veces, es el atractivo de lo prohibido lo que acerca a los chicos al tabaco; otras, la necesidad de pertenecer a un grupo. Cada edad tiene una razón diferente y es importante conocerla.

Enterarse de que su hijo ha comenzado a fumar resulta un trago amargo para la mayoría de los padres. En general, es algo que les disgusta mucho y que intentan prohibir por todos los medios. Pero resulta muy interesante saber cuáles son las motivaciones, las necesidades y los deseos que han empujado a los jovencitos al cigarrillo.

Entre los 10 y los 11 años los chicos pasan por la etapa de la repulsión. A esta edad son muy hostiles al tabaco; temen por la vida de sus padres fumadores e, inclusive, temen por su propia salud: “Cuando ustedes fuman yo también respiro el humo”. Afirman que nunca fumarán y muchas veces se convierten en verdaderos “militantes antitabaco”. Tratan en lo posible de que sus padres y otros adultos dejen el vicio, y, si alguien les ofrece un cigarrillo, lo rechazan enérgicamente.

LEER  Beneficios del ejercicio aeróbico

Desde los 11 a los 13 años transitan por la época del primer ciagarrulo y aún los que más tarde no serán fumadores llegan a probarlo. El atractivo de lo prohibido refuerza el deseo. En las chicas suele ligarse a una búsqueda de la identidad femenina, de sentirse grandes. En los varones es una cuestión de coraje, valor y desafío.

De los 13 a los 15 años aparece la necesidad de fumar por pertenecer a un grupo: es la edad del verdadero “pasaje al tabaquismo” y de la separación entre fumadores y no fumadores. En esta época tiene mucha influencia la barra y el grupo de amigos: los más grandes invitan a fumar a los más chicos. Es un tramo en el que el cigarrillo es sentido como algo desagradable pero al mismo tiempo necesario. Todavía no se fuma por placer sino por apariencia.

LEER  Dieta y ejercicios de vacaciones

Después de los 15 años el interés por el grupo o por la barra va disminuyendo y también decrece la necesidad de mostrarse a sí mismo que se es hombre o mujer. Ahora el placer de fumar es la principal motivación. Algunos toman conciencia del proceso del que son víctimas y deciden salir del engranaje, lo que no ocurre sin pena y dolor, y sólo después de un esfuezo de reflexión y de encuentro con ellos mismos.

Las posibilidades de los chicos de convertirse en fumadores son mayores si los padres lo son. Pero también dependen de la actitud de esos padres, más allá de que sean fumadores o no: si son autoritarios o represivos e insisten a toda costa en “prohibir” a sus hijos el cigarrillo, el riesgo de que los chicos fumen es mucho más alto.

Fecha de publicación 2008-09-29 13:12:00.

Actualizado el 29-10-2017 03:46:30
Por Neipol
Categoría: adolescencia, Salud
Etiquetas: ,

Deja un comentario