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Carnaval y toda su historia


Monsieur du Tillot, noble francés, en 1751 escribió “La Memoria sobre la Fiesta de los Locos”, unos de los antecedentes del Carnaval. Esta celebración, hoy en día hedonista y sensual, tiene precedentes cristianos y ha recibido muchas interpretaciones.

Podríamos remontarnos saturnales de la Roma clásica, cuando durante las fiestas todos vestían tñunica y bonete (el gorrodel esclavo liberado) y los criados eran servidos por el amo. Durante la Edad Media, la Iglesia instauró una especia de “juergas-recompensa” para los jóvenes clérigos y los niños de los coros, como compensación a su dedicación a la liturgia en los días de fiesta solemne. Esos juegos se fueron desbordando y devinieron un gran alboroto callejero que subvertía simbólicamente el orden establecido.

Así se fueron instaurando diversas celebraciones (la Fiesta de los Niños en diciembre o la Fiesta del Asno en enero) y finalmente, la Fiesta de los Locos, el pre Carnaval. Ahí el pueblo podía comportarse a lo loco, pues se consideraba al demente un iluminado por Dios, que podía ver lo que otros no, aunque eso implicaría una conducta salvaje que daba rienda suelta a los apetitos sexuales. Había en ellas cabalgatas, versos, canciones satíricas, parodias (misas falsas) y se entornizaba al Abad de los Locos.

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El Carnaval nace hacia el siglo XV, sobreponiéndose al culto pagano a la primavera, y es admitido por la Iglesia como válvula de escape en los últimos días antes de la Cuaresma. Esta fiesta urbana marca el paso de la Edad Media al Renacimiento, y aunque en el siglo XVII los obispos se pusieron en guardia ante el cariz que estaban tomando las cosas, nunca supuso una amenaza real al orden dominante. Los elementos que permanecen de la Fiesta de los Locos son el cortejo con música y danzas (pero con temas de mayor inventiva, obscenidad y actualidad que los de los juegos eclesiásticos), así como los vestuarios llamativos y las máscaras que favorecen el anonimato.

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En la actualidad, se mantiene su aspecto urbano, los ayuntamientos participan activamente en las cabalgatas por ejemplo, pero la ausencia de sentido religioso ha desnaturalizado el Carnaval, asimilándolo a otros desmadres como Fin de Año, o ha hecho posibles, por ejepmlo, carnavales en diferentes épocas del calendario, lejos de la antaño temida Cuaresma. En cualquier caso, cada febrero una serie de ciudades rivalizan en carnavales.

Fecha de publicación 2008-04-18 18:07:00.

Actualizado el 05-09-2017 05:33:27
Por Neipol
Categoría: OffTopic
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