Inicio

La muerte en la sociedad


En el principio el hombre no le temía a la muerte. La persona era guiada y sabía cuándo y cómo iba a morir; la muerte era aceptada sin temor, como sí fuera parte de una natural progresión. La muerte no era ni acelerada ni demorada; se efectuaban ciertos rituales, se crearon liturgias y algunas costumbres quedaron establecidas.
El moribundo tomaba parte activa en el ceremonial de la muerte y hasta presidía el protocolo. Y así por milenios la muerte fue un acto público, con la presencia de la familia, amigos vecinos y niños.

En el medioevo la actitud empezó a cambiar. De algo que era común, ordinario, esperado y aceptado pasó a ser algo reservado y hasta prohibido.
La mentira empezó a rodear al proceso de la muerte, aparentemente con el propósito de proteger al enfermo moribundo. Apenas a la vuelta de este siglo dos terceras partes de la gente que moría era menor de 50 años, y la mayoría de la gente se moría en su casa, en su cama y rodeados de la familia y amigos. Y los niños aprendían a ver la muerte como parte de la vida, no, como una amenaza o algo inusual, sino simplemente como parte de la realidad.

LEER  Agorafobia o situaciones sin salida

Actualmente la mayoría de las muertes ocurren en mayores de 65 años de edad, y una elevada proporción de los decesos tienen lugar en instituciones médicas u hospicios y en la más absoluta soledad. Porque ya no es aceptable morir en presencia de la familia,; el lugar para morirse es la sala de un hospital o enfermería.
Y como un sentimiento característico de los tiempos modernos, el tópico de la muerte debería ser evitado, no porque preocupara el moribundo, sino por la sociedad y los parientes del moribundo. La fuerte emoción causada por aquello que era la fealdad de la muerte debería ser evitada, y el tema de la muerte reemplazó al sexo como tema tabú.

LEER  Miedo a estar en público

Fecha de publicación 2008-05-10 15:25:00.

Actualizado el 27-07-2017 11:22:06
Por Neipol
Categoría: miedo

Deja un comentario