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Medicina efectiva contra la radiación


Los daños infligidos por la radiación son uno de los aspectos más terroríficos de una catástrofe nuclear, pero mucho más común, los pacientes de cáncer sufren los incómodos efectos (que les revuelven las tripas) de la radiación que se les administra en un intento de matar al tumor y salvar la vida. En lo que cierto científico ha descrito como un “momento eureka”, acaban de imaginar un nuevo fármaco que ha resultado ser un arma potencial muy viable en la lucha contra el cáncer y en emergencias nucleares.

Andrei Gudkov, que trabaja en el Instituto Contra el Cancer Roswell Park, ha desarrollado el CBLB502, código que actúa como nombre en esta nueva droga que protege células saludables de los daños causados por la radiación incluso cuando esta va matando células cancerosas. El momento eureka llegó cuando Gudkov tuvo la idea de poner uno de los ladinos trucos propios del cáncer a trabajar de nuestro lado.

El truco es la apoptosis, o suicidio celular. Cuando se expone a células saludables a la radiación, incluso a dosis que producen daños que pueden repararse, lo que hacen estas en lugar de solucionar los daños es suicidarse. Las células de la médula espinal y las del tracto gastrointestinal (GI) son particularmente vulnerables.

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Las células del cáncer, sin embargo, usan varios medios para bloquear la apoptosis, lo cual permite que los tumores cancerosos sigan creciendo. Una de las formas que usan para bloquear el suicidio celular es la activación de un camino de regulación conocido como NFKB, o factor-KappaB nuclear.

Imitando este truco del tumor, Gudkov y sus colegas fueron capaces de bloquear la apoptosis en tejidos sanos tras haber introducido flagelina, una proteína elaborada a partir de bacterias, en el tracto GI para de este modo activar el camino NFKB.

Luego administraron su fármaco experimental basado en flagelina en monos rhesus y ratones antes de exponer a los animales (de cuerpo entero) a dosis letales de radiación similares que podrían recibir durante una emergencia por fuga nuclear. El fármaco, se les administró entre 15 minutos y una hora antes de la exposición a la radiación.

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El notable resultado de este experimento fue que la médula espinal y el tracto GI de estos animales se vio protegido de la típica destrucción que provoca la radiación, sin que además se produjeran efectos secundarios visibles. Pero lo que resulta aún más excitante, es que las células cancerosas murieron, tal y como se deseaba, por el tratamiento de radiación.

Cuando se administró el fármaco basado en flagelina a los ratones una hora después de recibir las altas dosis de radiación, su porcentaje de supervivencia mejoraba aunque la protección del tejido no era tan espectacular como cuando se les administraba antes de la exposición radiactiva.

Gudkov ha fundado una empresa, Cleveland Biolabs Inc, con el objetivo de sacar este fármaco al mercado. Su intención es empezar a usarlo tanto en terapias contra el cáncer como en medios de biodefensa. El Ministerio de Defensa de los EE.UU. es uno de los varios estamentos y agencias gubernamentales que financia la investigación.

Fecha de publicación 2008-04-13 15:43:00.

Actualizado el 13-08-2016 03:10:27
Por Francesca Neipol
Categoría: cancer, enfermedad, medicina
Etiquetas: ,

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