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Qué es la conjuntivitis?


La conjuntivitis es la inflamación de la conjuntiva, cuya naturaleza casi siempre es de origen externo, y las hay de diversas clases. Reciben el nombre del agente microbiano que las produce y pueden ser catarrales, purulentas, membranosas, flictenuares, entre otras. Se puede padecer de forma aguda o crónica, pero el exacto diagnóstico lo determina el oftalmólogo.

Si no se complica la córnea, el enfermo de conjuntivitis nota la presencia de cuerpos extraños, molestias a la luz o fotofobia, dolor, dificultad en el esfuerzo visual y enturbiamiento pasajero más o menos repetido de la visión, con mayor o menor secreción de exudados, que pueden ser filiformes, serosos o purulentos, según la clase de conjuntivitis que se padezca. al despertar, los párpados se encuentran más o menos pegajosos, edematosos y enrojecidos. La hendidura de los párpados disminuye de tamaño y se observa la conjuntiva tumefacta, enrojecida y frecuentemente con pequeñas equimosis, es decir, a modo de pequeñas hemorragias localizadas en los fondos de saco conjuntivales.

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Para el tratamiento de estas conjuntivitis, pueden usarse diversos colirios que existen en el mercado: de tipo astringente par secreciones filiformes, sulfamidados en las exudaciones serosas, y antibióticos en las formas purulentas. No obstante, debe tenerse presente que de no apreciarse una mejoría inmediata, es preferible consultar en seguida al especialista, quien determinará exactamente el tipo de conjuntivitis y su perfecto tratamiento y curación.

Conviene recordar que las conjuntivitis crónicas o mal tratadas son mucho más difíciles de curar y pueden producir complicaciones en la córnea. En los niños, más específicamente en los recién nacidos, debe tenerse especial cuidado, asegurándose de que no exista una obstrucción de las vías excretoras. Sea como fuera, debe curarse la conjuntivitis lo antes posible para evitar graves complicaciones en la córnea, que pueden afectar en el futuro a la visión. Las conjuntivitis gonocócicas, diftéricas o variolosas, son extraordinariamente graves para quien las padece.

No debe olvidarse la conjuntivitis tracomatosa, que si bien en los último años ha decrecido enormemente en importancia, siguen existiendo casos de forma endémica, susceptibles de contagio y de curso crónico, como la conjuntivitis primaveral, que cobra vigor anualmente en los cambios de estación.

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Finalmente, conviene tener en cuenta que la conjuntiva es susceptible de padecer diferentes tumores, benignos o malignos, por lo que no deben descuidarse nunca, aunque no produzcan dolores y ni siquiera molestias. Es aconsejable consultar al médico de cabecera, quien indicará la conveniencia de que los vea el oftalmólogo.

Una curiosa formación conjuntival, en general benigna, que suele partir del ángulo interno del ojo hacia la córnea, con tendencia a cubrirla, es el pterigión, llamado así por su forma y transparencia, que lo hacen semejante al ala de un insecto. Si este pterigión de lento curso, es progresivo, requiere tratamiento quirúrgico.

Fecha de publicación 2015-01-23 02:07:20.

Actualizado el 15-09-2017 06:29:31
Por Neipol

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