Inicio

La anticoncepción es mala? – Anticonceptivos y sus diferentes hipótesis


¿Es la anticoncepción moralmente mala?: Diferentes puntos de vistaEsta es una pregunta que más de una persona, ya sea sola o en pareja, se hace en algún o momento.

son buenos los anticonceptivosEn el siglo XIII, Gregorio IX promulgó lo que la New Catholic Encyclopedia denomina “la primera legislación general de un Papa contra la anticoncepción”; si bien la Iglesia Católica mantenía su postura desde el siglo II de nuestra era.

La misma enseña que toda medida que se tome con objeto de impedir la procreación es intrínsecamente mala. El dogma católico fomenta la idea de que las relaciones sexuales entre los cónyuges siempre deben dejar la puerta abierta a la posibilidad de un embarazo.

Según la Iglesia Católica, los anticonceptivos son moralmente reprobables, dado que:

• Causaron la revolución sexual: Una vez que la gente creyó que podría tener relaciones sin la posibilidad de un embarazo (o al menos con un orcentaje de probabilidades muy reducido), comenzaron a ser indiferentes estructuras tradicionales que protegen a los niños y al sexo.

• Pueden fallar: Dado que los anticonceptivos fallan, surgieron cada vez embarazos en mujeres solteras y adolescentes, así como familias encabezadas solo por la madre.

• Incrementan las enfermedades: Se incrementó el número de enfermedades venéreas, gracias al sexo prematrimonial y extramatrimonial, y el número de “amantes” que la persona pudiera tener.

• Promueven la destrucción del matrimonio: La esposa piensa que el hombre sólo desea su cuerpo, no a ella como persona. El esposo piensa que la mujer no quiere tener relaciones sexuales con el, que es indiferente y está cansada.

• Consideran a los niños como una enfermedad: tomamos medicinas o nos operamos para evitarlos. Dado que los niños son un regalo de Dios, ¿quiénes somos nosotros para rechazar un regalo de Él? Después de que la pareja tuvo uno o dos hijos, un tercero puede ser considerado un error desafortunado. Siendo cristianos, sabemos que esa es una mala actitud.

LEER  Hipertension en el embarazo

• Degradan a la mujer: ella y su pareja están rechazando activamente algo esencial en ella. La habilidad de la mujer de procrear, una de las más grandes bendiciones de su vida, se convierte en una carga inaceptable. Dado que la mayoría de los anticonceptivos deben ser usados por la mujer, si fallan y se produce el embarazo, se determina que es “su culpa” y se espera que ella “resuelva su error”, por lo general mediante el aborto.

Luego de leer estos puntos, no es para sorprenderse que la Iglesia se plantee si es lícito seguir impartiendo el matrimonio sacramental a novios que están conscientemente determinados a utilizar anticonceptivos. La “esposa de Dios” sostiene que existen demasiados métodos naturales para la prevención de embarazos como para recurrir a la anticoncepción por medios artificiales.

Por otra parte, los Testigos de Jehová proclaman que en ningún lugar de la Biblia se dice a los cristianos que tienen la obligación de procrear. Dios ordenó a la primera pareja humana y a la familia de Noé: “Sean fructíferos y háganse muchos y llenen la tierra”, pero no se repitió tal mensaje a los cristianos (Génesis 1:28; 9:1).

Por lo tanto, los matrimonios pueden decidir por sí mismos si tendrán hijos, cuántos y cuándo. Las Escrituras tampoco condenan el control de natalidad, por lo que desde un punto de vista Bíblico, el que los cónyuges opten por usar un método anticonceptivo que no sea abortivo (dado que no todos lo son) es una decisión personal.

Según el cristianismo, las relaciones sexuales dentro del matrimonio tenían un solo objetivo lícito: la procreación. Tras este punto de vista había un razonamiento filosófico en lugar de bíblico, que no se basaba en la sabiduría divina sino en la humana.

LEER  El aumento de peso y el riesgo de cáncer de mama

Dicho concepto filosófico perduró a lo largo de los siglos y fue ampliado por varios teólogos católicos. La consecuencia lógica de tal enseñanza fue la noción de que el placer sexual como fin en sí mismo es pecaminoso, y que, por lo tanto, las relaciones sexuales que excluyen las posibilidades de la procreación son inmorales.

Valiéndose de lenguaje poético, el libro bíblico de Proverbios describe el gozo que puede derivarse de las relaciones sexuales en el ámbito del matrimonio:
“Bebe agua de tu propia cisterna, y chorrillos que salgan de en medio de tu propio pozo. […] Resulte bendita tu fuente de aguas, y regocíjate con la esposa de tu juventud, una amable cierva y una encantadora cabra montesa. Que sus propios pechos te embriaguen a todo tiempo. Con su amor estés en un éxtasis constantemente” (Proverbios 5:15, 18, 19).

Siguiendo lo expuesto según los Testigos de Jehová, las relaciones sexuales entre los cónyuges son un don de Dios, pero la procreación no es su único objetivo. También permiten a un matrimonio expresarse ternura y afecto entre sí. Por eso si una pareja decidiera excluir la posibilidad de un embarazo mediante algún método anticonceptivo, la decisión es suya y no se debería juzgarlos.

Como se puede ver, polémicas sobre este tema siempre habrán. Personalmente, tengo un punto de vista muy objetivo y propio acerca de mi religión. Soy católico, pero hay posturas que no comparto. Pienso que lo mejor que uno puede hacer, es informarse, conocer distintos puntos de vista, y elaborar una conclusión y una idea propias.

Fecha de publicación 2015-04-19 17:02:10.

Actualizado el 30-09-2017 04:33:32
Por Neipol

Deja un comentario