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Terapias de reflexologia para sanar


El dolor de cabeza, la lumbalgia y la pérdida de deseo sexual, entre otras cosas, pueden ser tratados y curados de una manera natural y fácil por medio de los puntos energéticos que se encuentran en la planta de los pies. La Reflexología consiste en una serie de auto-masajes que se realizan según una técnica, presionando los centros de captación, almacenamiento y distribución de la energía, para restablecer el equilibrio, la salud y la vitalidad.

Para que estos masajes sean efectivos es necesario conocer la ubicación de los puntos que se desea tratar y la manera de hacerlo. La forma de masajear los pies es básica; es decir, común a todos los casos. Si deseamos curar un dolor de cabeza, por ejemplo, debemos posicionar los dedos de la mano sobre un lugar específico de la planta del pie y realizar el masaje básico.

A esto se le suman diferentes aceites aromáticos (que se utilizan en el momento del masaje) y aceites esenciales (para el baño de pies previo al masaje), ambos varían según el lugar del cuerpo sobre el que queramos influir. La metodología es simple y no lleva mucho tiempo: sólo debemos tener constancia y localizar el punto energético específico del pie.

¿Por qué los pies?
Existen razones que convierten a los pies en la zona más sensible del organismo, en especial en lo referente al dolor. Debemos considerar al dolor como una voz de alarma del cuerpo y un verdadero guardián de la salud. Por medio de la sensibilidad del pie podemos enfrentar al dolor, venciéndolo y sintiéndonos bien.

Los pies son más sensibles al dolor por una simple razón; mientras en cualquier parte del cuerpo hay 30 receptores por centímetro cuadrado de piel, en los pies son más de 200. Otra razón es que en la corteza cerebral la extensión del área sensitiva que corresponde a los pies es sorprendentemente amplia, sobre todo si la comparamos con otras áreas (piernas, brazos, abdomen, etc.) que, si bien poseen una mayor superficie corporal, poseen un área cerebral menor.

Por estas razones, los pies, además de ser considerados el mayor almacén de energía del cuerpo humano, también se destacan por ser la parte más sensible para el tratamiento de todo tipo de dolores.

Preparación de manos y pies
Si bien el centro de la reflexología son los pies, las manos son igualmente importantes. Una adecuada concentración de energía en las manos, especialmente en los dedos, y un masaje correctamente realizado permitirán activar la energía sanadora que se encuentra en los pies. Por ello, antes de efectuar el auto-masaje, es muy importante realizar una excelente preparación de manos y pies. Ambas preparaciones se comienzan con el lado
derecho del cuerpo.

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*Las Manos
Primero y principal, las manos deben estar previamente layadas. Cuando están secas, deben ubicarse las palmas enfrentadas y frotarlas durante, aproximadamente, dos minutos. Luego, debe estirarse dedo por dedo, tomándolo desde el nudillo y tirando suavemente hacia arriba.

Una vez realizados los dos primeros pasos, deben llevarse los dedos hacia la palma de la mano y, sin forzar, hacia atrás. Este procedimiento se realiza tres veces con cada dedo. Para finalizar la preparación de las manos, tenemos que tomar, dedo por dedo, desde el comienzo de la uña y rotarlo suavemente de un lado a otro, para aflojarlos bien.

*Los Pies
Antes de comenzar el auto-masaje, debe haberse realizado antes un baño de pies. Esto se realiza en una bañera u otro lugar, donde los pies puedan ubicarse cómodamente con la planta hacia abajo y el agua que llegue hasta los tobillos.

Para el baño de pies se utiliza agua tibia y aceites esenciales, que son específicos para cada caso. Allí los pies reposan durante 15 minutos (si son 20, mejor) y luego se retiran y secan con una toalla de textura suave. No debe quedar ningún resto de agua, por lo que es necesario pasar la toalla entre dedo y dedo y en el nacimiento de las uñas.

Una vez finalizado el baño se frotan las palmas de las manos (previamente preparadas) sobre las plantas de los pies, durante dos minutos en cada uno. Luego se estiran los dedos de los pies, uno por uno y en forma suave. Al igual que se ha hecho con las manos, se rotan, desde el nacimiento de la uña, de un lado a otro, al mismo tiempo que se continúa frotando la planta del pie con la otra mano.

Es importante que este procedimiento se realice primero con un pie y, una vez terminado, con el otro.
Para finalizar la preparación de los pies se golpea la planta con la palma de la mano ahuecada, subiendo hasta la parte interna de la pierna.

Una vez que se ha realizado la preparación de las manos y pies, se podrá comenzar con los masajes que, como hemos dicho, no varían en la forma de hacerse pero sí en el punto estratégico del pie que se trabaja.

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Auto-masaje: Técnica Básica
Respetando la técnica de masaje usted podrá activar los diferentes puntos energéticos sanadores ubicados en los pies. Luego de una perfecta preparación de manos y pies, se realiza un procedimiento básico, que sólo varía en el lugar de la planta del pie en que se hace. No olvide: siempre se comienza por el pie derecho.

1) Desde el talón hasta la punta de los dedos, masajee el pie con los dedos gordos de la mano previamente mojados en el aceite aromático correspondiente a la parte de su cuerpo que desea curar. Luego, realice el mismo proceso pero sobre la el empeine. Todo el pie debe haber sido mojado con el aceite aromático.

2) Haciendo círculos con el dedo gordo de la mano, masajee toda la planta del pie, sin olvidarse de ningún lugar.

3) Basándose en el plano de los puntos energéticos del pie que corresponden a cada parte del cuerpo, localice el órgano sobre el que desea trabajar y ubique suavemente, sin apretar, la yema del dedo gordo de la mano sobre el punto. En forma de círculo, presionando en forma suave y constante (sin soltar y volver a apretar) masajee durante tres minutos. Luego, saque despacio el dedo. Descanse un minuto y repita el procedimiento una vez más.

4) Con los nudillos de la mano, frote de abajo hacia arriba, presionando, 15 veces.

5) Este último paso corresponde a la relajación posterior al masaje. Frote con la palma de la mano, como al principio, la planta del pie. Luego, golpee suavemente con la palma ahuecada y estire los dedos del pie hacia atrás. Acaricie el pie con aceite aromático, nuevamente, y descanse recostado con los pies hacia arriba durante 20 minutos.

Para tener en cuenta
* Los masajes no pueden realizarse más de una vez por día.

* Si desea tratar dos o más partes de su cuerpo en una sesión, deberá lavarse las manos nuevamente (para energetizarlas) y realizar el baño de pies.

* Es necesario realizar el tratamiento con constancia” y calidad, de esta manera los resultados serán sorprendentes.

* No bombee (apretar y soltar bruscamente una vez tras otra) los puntos energéticos. Eso es peligroso.

* Cuando realice movimientos circulares con la yema de los dedos, mantenga siempre la misma dirección. No lo realice un poco para un lado y un poco para el otro.

Fecha de publicación 2008-11-14 11:27:00.

   
Tags: puntos energeticos planta del pie
Actualizado el 05-10-2017 18:29:09
Por Neipol
Categoría: curar, masajes

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