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Niños Felices y Sanos


Cuáles son los buenos tratos básicos que necesita un niño para crecer sano y felíz?

Primero que nada, vamos a hacer referencia al término “buenos tratos” utilizado en el encabezamiento. Para muchos profesionales que trabajan justamente con niños o personas maltratadas, ésto significa que los niños ean respetados como sujetos de derecho cualquiera sea su singularidad. Esto implica proporcionarles cuidados físicos, alimentación, atención médica, abrigo, entre otros; y cuidados pscioafectivos, ternura respeto incondicional de su condición de persona. También es muy importante el o los aportes educativos, para que aprendan a modular sus emociones, deseos y conductas para respetarse a sí mismos y a sus semejantes, incluyendo a todos los otros seres vivos y la naturaleza en general. Por último, en la noción de buenos tratos se deben incluir los aportes para una socialización sana y responsable, o sea que los niños tengan los elementos para construir sus historias personales o su identidad, a partir de los relatos familiares, culturales y sociales entregados en conversaciones veraces y participativas con los adultos y pares de su familia, de su comunidad y de su sociedad.

Para facilitar que los niños tengan no sólo conciencia de sus historias de vida sino también de la realidad que les ha tocado vivir, y para que puedan comprometerse con otros en el cambio de esta realidad si es injusta, violenta y opresiva; es totalmente fundamental un proceso de socialización sana. Esto radica en asegurar, como cmunidad, protección a los niños en caso de que sus familias, en las instituciones o en la sociedad estén confromtados a situaciones de violencia. los buenos tratos son principalmente el resultado de una producción social, no sólo familiar, sino el esfuerzo que toda la comunidad debería hacer por la infancia.

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Durante el período de gestación, así como después del parto, la mujer segrega una hormona: oxitocina, que ayuda al apego de su vínculo con el bebé, así como la protección emocional que también es generada a partir de ella. Desgraciadamente, el efecto de la oxitocina está influenciado por los contextos sociales y culturales; y sobre todo, por la experiencia de vida de las madres.

Una madre con una infancia traumatizada por malos tratos, por ejemplo, o aquella que vive su maternidad bajo situaciones de violencia, a pesar de la oxitocina, tendrá dificultades en apegarse sanamente a su hijo, con la empatía necesaria para asegurarle el buen trato que merece. Los hombres también tiene hormonas, como la vasopresina, que explica la capacidad innata de cuidar y proteger a los hijos; pero parece ser que esta hormona es terriblemente vulnerable a los elementos ideológicos de la cultura patriarcal que, con sus creencias y mitos, reduce al hombre a una condición de dominante, competitivo y , muchas veces, abusador y violento. Afortunadamente, poco a poco los ho,bres decentes se implican cada vez más en los cuidados de sus hijos y le pierden el miedo emociones y a la ternura.

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Hay ciertos indicadores de una relación de buenos tratos con los niños. Por ejemplo, madres y padres que ofrecen a sus hijos un apego seguro y reaccionan con empatía frente demandas de satisfacción de sus necesidades, pero al mismo tiempo mantienen la autoridad necesaria para protegerlos y educarlos. otro factor es cuando viven con placer las demostraciones de afecto y ternura; así como también cuando les emociona constatar los esfuerzos que hace el niño para avanzar en su desarrollo. Cuando son sensibles a su sufriemiento emocional y conocen a su hijo totalmente, ya sea en gustos, intereses, amigos o costumbres. Y, por último, sus hijos tienen una importancia trascendental en sus vidas, y por eso soncapaces de respetar sus procesos de diferenciación, acompañándolos en todos los avatares de idas y vueltas que presenta el proceso de desarrollo.

Fecha de publicación 2008-02-19 15:35:00.

Actualizado el 03-12-2017 02:37:45
Por Neipol
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