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Cuidados del cordón umbilical


Hacia la segunda semana de vida, todos los bebés han perdido el cordón umbilical que deja, al caerse, un área limpia y bien cicatrizada. Mientras se mantiene este antiguo lazo de unión con la madre, es necesario conservarlo limpio y completamente seco.

Gasa y alcohol. En cada cambio de pañal se debe retirar el material pegajoso y húmedo acumulado en la base del cordón, es decir en la zona de unión con la piel. Esta maniobra se realiza con una gasa empapada en alcohol de 70°, perfectamente escurrida. Así, el cordón se expone al aire y, por lo tanto, se seca más rápido.
También conviene tener la precaución de doblar el pañal por debajo del cordón para evitar que la orina pueda alcanzarlo.

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A veces, al retirarlo, aparece manchado con unas gotas de sangre, algo perfectamente normal. Señales de problemas. Cuando el cordón se infecta, su base presenta feo olor y enrojecimiento. El niño llora cuando se le toca esta zona. Por lo general, los bebés rompen a llorar al pasarles la gasa húmeda, pero esto no es indicativo de infección, sino de que sienten frío por el alcohol.

Una vez que el cordón se ha caído, puede ser que haya quedado una pequeña zona más brillante y clara, e incluso es posible que rezume un líquido teñido de sangre. No hay que alarmarse; manteniendo la herida seca y limpia, se curará en menos de dos semanas.

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Fecha de publicación 2014-09-05 01:18:14.

Actualizado el 16-08-2017 22:29:03
Por Neipol
Categoría: cuidados

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