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Cómo estar flaca en invierno


El frío puede ser sinónimo de comidas que engordan… pero en vez de coserte la boca, te conviene probar un régimen realista y son privaciones, que te permita mantener tu figura sin caer en tentaciones. Sigue estos consejos.

Lo primero que tienes que pensar, es adoptar una nueva actitud hacia tu alimentación, así eliminarás calorías sin perder las ganas de comer. Si sigues un régimen riguroso, sin azúcar no grasas las 24 horas del día, lo más probable es que enseguida pierdas la motivación. Te conviene en cambio, elegir dos días a la semana donde puedas disfrutar de comidas normalmente prohibidas. Seguramente durante el fin de semana, es más probable que comas afuera o vayas a fiestas. Lo bueno de esta estrategia es que de esta manera no te sentirás privada y entonces no te descontrolarás.

Otro punto importante a mencionar, es que devorar la comida apuradas puede tirar por la borda todos tus esfuerzos. Desde que empiezas a masticar, a tu cerebro le toma 20 minutos reconocer que estás satisfecha. Por lo tanto, si tragas tu almuerzo a toda velocidad, lo más probable es que ingieras más calorías de las que necesitas para sentirte satisfecha. En otra palabras: aminora la velocidad al comer!

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Lo más probable es que en tu mente haya más de una comida que simplemente te fascina. Si no puedes resistirte a estas delicias, asegúrate de acompañarlas con alimentos saludables como ensaladas, lácteos descremados, carnes magras y frutas. Entonces al mismo tiempo que te das el gusto, le estarás brindando a tu organismo toda variedad de nutrientes que éste necesita.

Los fideos y las pastas son económicas, ricas y fáciles de cocinar, por ello no hay duda de que siempre están en nuestra mesa. Pero si te excedes con esta clase de productos, podrías llegar a acumular un par de kilos no deseados. Está bien comerlos hasta 3 veces a la semana. Si consumes harinas con mayor frecuencia a esta ultima, vas a llenar tu cuerpo con carbohidratos que no tienen ninguna clase de vitaminas.

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Otro consejo es que ya no sigas la consigna que tu madre te hacia tener de pequeña: “vacía tu plato”. A pesar de que en muchos restaurantes las porciones que sirven son el doble de lo adecuado para una persona que está a dieta, a muchos les cuesta tirar lo que sobra. Pero si superas la culpa, y al terminar cada comida dejas un poco en el plato, vas a lograr ser más consciente de las calorías que consumiste. Y si tu educación te impide derrochar alimentos, directamente sírvete la cantidad adecuada.

Fecha de publicación 2008-05-23 20:49:00.

Actualizado el 22-07-2017 11:18:51
Por Neipol
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